miércoles, 13 de mayo de 2015

Holandés en bicicleta

No sé, en verdad no sé

Sola está, una sombra frente a la inmensidad
de un océano, grisaceo dulzor de arena,
solo estoy, una sombra inmóvil en las miradas de nadie

Desespero, poetizo entre zanjas de angustiados Cristos,
medito, susurro, danzo,
aún no sé cuál es el siguiente paso

¿Por qué no puedo ser el silencio,
en lugar de ser ésto?
¿qué hay de los que no queremos ser?

No sé, quisiera no ser hombre,
quisiera tampoco ser mujer, anciano, niño,
demonio, Dios, yo.

¿Cuándo se irá el extraño con el que siempre regreso?
¿me he ensartado en mi propio ojo?
¿quién es la aguja, quién es alguien?
 
¿Dónde está el hermoso exilio de
los abrazos de los dioses?
¿que soy dentro de éste hueso, dentro de ésta piel?

La noche se forma penetrante y lúcida,
parece trazada por niños autistas,
mi noche, eres como un año de los humanos

Quisiera saber: ¿cómo un miserable como yo
soy un poeta, si hablo más por lágrimas
que por palabras?

Si el extraño me permite,
quisiera no tener muerte,
quisiera tampoco tener vida

No sé, quisiera...
quisiera tal vez dejar de desear,
y simplemente cerrar la mirada a todo...

No sé









martes, 12 de mayo de 2015

El juego de la ruleta

¿Cómo he de llamar grandeza a la bravura de mi corazón,
si sólo lloro y río cuando pienso que está bien?

Ya no soy un hombre de familia,
ahora vivo acampando en la noche de mis sábanas y,
pensando en ella
cada que un desconocido canta sus canciones,
en la esquina de mi cuarto

Porque no soy más ese juvenil
que se aterrorizaba de la vida y del amor
ahora sé que tengo un nombre y una madre,
no me arrastro tembloroso en el suelo sucio bajo mi cama,
buscando encontrar en los llantos de las sombras
lo que jamás he tenido

El cabello ya no me creció y,
las esperanzas de barba se disiparon,
soy un hombre dicen algunos,
pero yo no estoy seguro
de quién es ese hombre que conocen

La sueño tanto, que a veces olvido que
tengo una vida en la que hay que salir de la cama,
mover las piernas y saludar a las personas,
que los libros se leen y no sólo se abrazan,
que mi alma teme a la muerte y mis ojos se cansan

Lo lamento,
mi guitarra en las noches llora sola y
no sé como consolarla,
pues estoy tan ocupado pensando en ella,
que olvido que tengo hambre, tengo madre y,
que soy un niño que ya sabe leer,
no sé si este cuerpo sea de hombre,
pero en lo que a mí respecta,
acabo de darme cuenta que estoy dormido